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Menudo fin de semana he pasado. Ha sido por trabajo, como casi siempre que hago estas cosas, pero me lo he pasado como un enano: motos de nieve, rompehielos Sampo, huskys, renos y karts sobre hielo!

Y esto último es lo que os voy a contar hoy. Después de conducir durante unos 45 minutos las motos de nieve desde el centro de Rovaniemi entre ríos y bosques, llegamos a las pistas de karts. Estas son accesibles o bien con las motos de nieve o por carretera.

Karts sobre hielo en Rovaniemi

Karts sobre hielo en Rovaniemi

A la llegada nos estaban esperando 8 karts (de los 10 que tienen) con los motores encendidos. Como ya teníamos los cascos puestos nos pusimos a los mandos del karts, después de una breve introducción y unas reglas básicas de seguridad:

  • no debemos chocarnos (al menos duramente con los otros karts)
  • que no nos bajemos del kart si nos salimos y nos quedamos atascados en la nieve.

En las primeras vueltas recomiendo empezar flojito, reconociendo el circuito, y poco a poco ir exprimiendo tus límites y los del kart. Lo mejor de todo es que no tiene ningún peligro. Lo máximo que te pasará es que te pases de frenada y acabes estampado y atrapado en una bancada de nieve. Te sacan rápido y vuelta a empezar.

El freno apenas lo toques, salvo que vayas demasiado fuerte para entrar en una curva. En tal caso trata de frenar antes de llegar a la misma. Después controla con el acelerador y corrige o mantén la trayectoria con el volante, contravolanteando si hace falta. Te vas a divertir de lo lindo derrapando sobre el hielo y la nieve.

Adelantar es complicado y muchas veces al intentarlo se comete un error que te llevará fuera de la pista. Un consejo puede ser asegurarse de que el que va delante tuya sepa que te lleva pegado. Si no ha advertido tu presencia, dale un toquecito elegante para que se percate, pásale a él la presión de evitar que le adelanten y presionale al máximo. Al final suele funcionar y en algún momento dado comete un error que facilitará su adelantamiento.

De todos modos si puedes hacerlo limpiamente, no lo dudes. Te hará sentir un maestro del pilotaje!

A los mandos de un kart no sé que me pasa que me transformo, me olvido de si voy con clientes y amigos y me convierto en Julián “Alonso”, pero sin ningún sentido de la conducción. Mi objetivo: adelantar a todo el que se ponga por delante! Resultado: acabo estampado una y otra vez contra las bancadas de nieve. Ganar no gano, no.  Ahora bien, la sonrisa me dura todo el día.

Has probado los karts sobre hielo? Qué te parecieron?